La violencia en el fútbol sanjuanino ha ido en aumento en las últimas semanas, y uno de los episodios más graves ocurrió el pasado 11 de diciembre durante los cuartos de final del Torneo de Verano. En el enfrentamiento entre Minero y Marquesado, que culminó con la victoria del Tricolor por 1-0 en la cancha de Juventud Unida, en Médano de Oro, se desató una gresca generalizada que involucró a jugadores y colaboradores de ambos equipos.
Ante esta situación, el Tribunal de Disciplina de la Liga Sanjuanina de Fútbol intervino y dictó sanciones significativas. Tanto Minero como Marquesado recibirán una quita de 9 puntos en la próxima temporada, lo que complicará su posición inicial en la tabla general.
Además, ocho jugadores fueron suspendidos: cinco de Minero y tres de Marquesado. Estas suspensiones les impedirán participar en la final del Torneo de Verano, así como en una posible Superfinal. En el caso de los jugadores de Minero, tampoco podrán disputar el cruce por el Regional Amateur contra Desamparados, lo que pone en duda la continuidad del club en el torneo debido a las suspensiones restantes.
Los futbolistas sancionados de Minero son Nahuel Altamirano, Facundo Dojorti y Enzo Balmaceda (4 partidos cada uno), y José Femenia y Facundo Gil (3 partidos cada uno). Por parte de Marquesado, las sanciones recayeron sobre Franco Bernardini y Nicolás Saavedra (4 partidos cada uno) y Fabricio Ivacache (2 partidos).
Por otro lado, Minero recibió una multa equivalente a 150 entradas por dos fechas, mientras que Marquesado deberá pagar 100 entradas por una fecha. Las instituciones aún tienen la posibilidad de apelar esta decisión ante el Consejo Federal.
Este caso trae a la memoria lo sucedido con Picón, que recibió una sanción similar de 9 puntos esta temporada por la agresión de un auxiliar a un jugador de Alianza, lo que le costó el descenso al final del torneo. La reincidencia de hechos violentos deja en evidencia un problema recurrente que afecta al fútbol local.



























