Un episodio de extrema violencia empañó al fútbol universitario de la Universidad Nacional de San Juan. El árbitro sanjuanino Pedro Coria fue brutalmente agredido tras el encuentro decisivo entre Antorcha y El Almendro, correspondiente a la Liga Universitaria, disputado en el Complejo Deportivo El Palomar.
El hecho ocurrió luego del pitazo final, cuando la tensión se desbordó tras confirmarse el descenso de El Almendro. En ese contexto, Coria fue atacado por al menos dos jugadores, que lo golpearon y le propinaron una patada cuando ya se encontraba en el suelo, generando momentos de gran tensión dentro del campo de juego.
En diálogo con Radio Mil20, el árbitro relató que debió ser asistido en una clínica hasta altas horas de la madrugada. “Por ahora son golpes, pero hoy me voy a hacer estudios más específicos para descartar lesiones internas”, explicó, y detalló que presenta dolores en la zona de las costillas y en el tobillo izquierdo.
Coria señaló que el partido se había desarrollado con normalidad hasta los minutos finales. La polémica se desató cuando decidió adicionar siete minutos debido a múltiples interrupciones, entre ellas demoras intencionales, lanzamiento de petardos y bengalas dentro del campo de juego. “Para nosotros, con la terna arbitral, el tiempo adicionado estaba totalmente justificado”, afirmó.
Según su testimonio, tras el gol convertido en el tiempo adicionado, un jugador que se encontraba en el banco de suplentes intentó agredirlo con un puñetazo que logró esquivar. Luego, otro futbolista lo persiguió y le aplicó una patada que lo derribó, para posteriormente recibir nuevos golpes mientras estaba en el piso.
Los agresores fueron identificados con los números 99, 14 y 9, y el árbitro confirmó que realizará la denuncia correspondiente con los datos aportados por la organización universitaria. No obstante, Coria remarcó que la violencia no fue generalizada: “No hay que meter a toda la gente en la misma bolsa, porque no es así; acá fueron tres o cuatro jugadores que se les fue la cabeza lamentablemente. Al resto, nada, al equipo rival felicitarlo por su accionar, y a jugadores del mismo equipo que inclusive después fueron a verme y al delegado”, expresó.
En cuanto a las posibles sanciones, anticipó que el reglamento contempla la desafectación del equipo del torneo. “Es lamentable que por la conducta de unos pocos termine pagando todo un equipo”, sostuvo.
Finalmente, el árbitro subrayó la necesidad de visibilizar este tipo de hechos para evitar que se repitan. “Es difícil decir que no va a pasar nunca más, pero mostrar lo que ocurrió es fundamental para que se tomen medidas y se proteja a quienes impartimos justicia dentro de la cancha”, concluyó.



























