Este martes se confirmó una situación que ya era conocida puertas adentro del plantel: José Luis Páez presentó formalmente su renuncia como entrenador de la selección argentina de hockey sobre patines, en simultáneo con la salida del preparador físico Sergio Clavel. Ambas decisiones profundizan un escenario de incertidumbre en el seleccionado nacional, justo en un año clave con el Mundial de Paraguay en el horizonte.
La salida de Clavel fue el primer paso. El preparador físico había manifestado públicamente que no estaban dadas las condiciones para continuar, principalmente por la falta de apoyo del Comité Nacional de Hockey sobre Patines, presidido por Roberto Roldán, quien a su vez encabeza la Federación Sanjuanina de Patín. Poco después, Páez tomó la misma determinación, aunque recién este martes la hizo oficial ante las autoridades.
Cabe señalar que el ahora exentrenador ya había comunicado su alejamiento a los jugadores mediante un grupo de WhatsApp, por lo que la confirmación no sorprendió al plantel, aunque sí dejó expuesta la gravedad del momento institucional que atraviesa el hockey sobre patines argentino.
La doble renuncia genera un vacío importante en el cuerpo técnico y obliga a acelerar la búsqueda de un nuevo entrenador, una tarea compleja por el contexto y la cercanía de compromisos internacionales de máxima exigencia.
En ese marco, el nombre de Darío Giuliani aparece como la principal alternativa. Con amplia trayectoria, experiencia mundialista y actualmente a cargo de la selección femenina, Giuliani reúne el perfil que buscan los dirigentes para conducir al equipo en esta etapa crítica.
Otra opción que comenzó a sonar es Carlos Nicolía, quien si bien no cuenta con un recorrido formal como entrenador, conoce en profundidad al plantel y posee la experiencia suficiente dentro del ambiente como para ser considerado una alternativa válida.
Mientras tanto, la conducción de Roberto Roldán y la falta de definiciones concretas generan preocupación en el entorno del seleccionado. La incertidumbre persiste y el hockey sobre patines argentino atraviesa horas decisivas, con la mirada puesta en un Mundial que exige estabilidad, planificación y respuestas urgentes.




























