Argentina 87 – Panamá 62
Argentina comenzó el partido con una gran intensidad defensiva, sobre todo sobre los gestores de juego panameños, provocándoles problemas para lograr fluidez ofensiva y tiros cómodos. Así, la Albiceleste logró una ventaja 16-7 en cinco minutos. En el final del cuarto hubo algunas impresiciones y se le cerró un poco el aro a la selección, sobre todo desde la línea de libres (fallaron cuatro en fila), pero Panamá no lo aprovechó de la mejor manera debido a que tuvo varios errores de manejo y concepto. El primer período culminó 19-14 en favor de los de Sergio Hernández.
Luca Vildoza convirtió 5 puntos consecutivos y robó una pelota para estirar la ventaja del equipo nacional (23-14 en 2 minutos). Pero cuando todo indicaba que se podía sacar una ventaja importante, la Argentina cayó ante el estilo de juego anárquico del rival y cometió muchos errores en el manejo, más que nada en cuanto pérdidas (10 en el 1T) y en la defensa de la primera línea. Argentina se fue al entretiempo un poco más aliviada y 38-27 arriba en el marcador.
El complemento inició con un cambio menos por parte de ambos equipos en cuanto a la velocidad e intensidad. A partir de Gaskins y Lloreda, los panameños se acercaron un poco en el marcador a partir de un de un poco de relajación por parte de la Argentina, que igualmente comenzó el último cuarto 62-45 arriba en el marcador.
Lo más destacable tuvo que ver con que la Albiceleste, a pesar del cambio de nombres, mantuvo siempre la intensidad y agresividad defensiva. Enorme demostración global de Argentina, que tuvo a Facu Campazzo (9 puntos y 12 asistencias) como principal motor en defensa y ataque, así como un muy buen aporte anotador de Pato Garino (20 puntos y 87.5% de efectividad de campo), sobre todo en los momentos calientes. De esta manera, los de Sergio Hernández mejoraron su récord a un 4-1 y se acomodaron en el primer puesto del Grupo C.




























