La Selección Argentina ya puso la mira en el partido de este martes frente a Egipto por los octavos de final del Mundial 2026. Aunque el rival promete ser una exigente prueba para el equipo de Lionel Scaloni, el conjunto albiceleste recibió una buena noticia en la previa: las condiciones climáticas no jugarán en contra como ocurrió en el último encuentro.
El compromiso se disputará desde las 13 (hora argentina) en el Mercedes-Benz Stadium, un estadio con techo retráctil y sistema de climatización que permitirá disputar el partido en un ambiente controlado, pese a que en el exterior se esperan temperaturas cercanas a los 33 grados.
El calor no será un obstáculo
A diferencia del cruce frente a Cabo Verde, jugado en Miami, donde la humedad y las altas temperaturas provocaron un importante desgaste físico, esta vez la Selección podrá jugar sin ese condicionante.
En aquel partido, varios futbolistas terminaron con calambres, entre ellos Enzo Fernández y Facundo Medina, quienes fueron de los más afectados por el esfuerzo realizado bajo un intenso calor.
Además, el encuentro debió definirse en tiempo suplementario, lo que incrementó aún más el desgaste del plantel dirigido por Lionel Scaloni.
Un desafío de otra magnitud
Si bien el aspecto físico aparece como una ventaja respecto al partido anterior, en el cuerpo técnico saben que el compromiso ante Egipto será de máxima exigencia.
El seleccionado africano llega con confianza y buscará dar el golpe en los octavos de final, por lo que Argentina deberá mantener la concentración para seguir avanzando en la Copa del Mundo.
Con un estadio climatizado y sin el agobiante calor de Miami, la Albiceleste intentará aprovechar las mejores condiciones para enfocarse únicamente en el desafío futbolístico y buscar un lugar entre los ocho mejores del Mundial.



























