Otro fin de semana mas, y el romance del mítico «Zonda» con el automovilismo se volvieron a encontrar.
Con el acompañamiento del publico fierrero de siempre, como es un clásico en San Juan, se fue otra fecha mas de una de las categorías mas tecnológicas de Sudamérica.
Hubo show, toques, varias categorías y una final apasionante donde Matias Rossi dominó y se llevo el triunfo una vez mas en el Eduardo Copello y dejó el campeonato ardiendo.
Es un clásico, y no porque lo digamos nosotros, que seguramente lo pueden tomar con cierta parcialidad. Lo dicen todos, pilotos, mecánicos, periodistas y hasta cualquier persona que llega por primera vez al autódromo el Zonda y mira esa imponente imagen de las Quebradas y el trazado del Copello sin muchas vías de escape para evitar cualquier margen de error como se ve en la mayoría de los los circuitos del pais.
Y claro, la gente acompaño a pesar de los falsos rumores de suspension de las actividades y del intenso frio. Los clasicos motorhomes, autos, camionetas, colectivos, todo absolutamente de todos los colores.
Y por supuesto, sobre el mediodia es inevitable por cualquier parte que se camine del autodromo sentir el olor al asado de los fanaticos que viven el automovilismo como pocos.
Es un romance, sin dudas. Que es nuestro y que dificilmente muchos lo puedan entender, pero el Zonda y el automovilismo tienen un romance particular.



























