La Selección Sub 17 recibió un duro golpe anoche en Brasil al quedar eliminada del Mundial tras perder ante Paraguay un partido que había empezado ganando por 2 a 0.
Paraguay lo terminó dando vuelta y al final del partido los pibes argentinos no se bancaron el festejo Guaraní y armaron un escándalo. Hubo insultos, discusiones y empujones y estuvieron muy cerca de irse a las piñas.
Alexis Flores, de San Lorenzo, fue el primero en reaccionar cuando su rival, Diego Torres, empezó a festejar la clasificación paraguaya.
Enseguida Pablo Aimar y el resto del cuerpo técnico de la Selección se metieron en la cancha para separar, pero el papelón ya estaba hecho.




























