En un estadio repleto, Las Panteras lograron por segunda vez en la historia la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio. Se impusieron ante Colombia por 3 a 1 en un partido vibrante.
El juego inició parejo durante los primeros puntos y encontró al equipo argentino haciéndose fuerte en la ofensiva de la mano de Nizetich y su opuesta, Lucía Fresco. Pero la garra cafetera no se la hizo nada fácil a las atacantes: un claro planteo táctico desde el bloqueo y la defensa obligó a las atacantes a buscar alternativas y en ocasiones forzando el error.

Esto generó que las colombianas se hicieran del primer set por 25 a 16 pudiendo hacer diferencia desde la reconstrucción del juego y el contrataque.
El segundo set fue para Argentina: se impuso 25 a 21 y encontró a la selección más paciente en el ataque, pero con una defensa colombiana imponente sumado a una gran actuación de su armadora, la legendaria María Alejandra Marín.
Hubo una jugadora clave en la recuperación: Daniela Bulaich, se trata de la punta receptora proveniente de San Lorenzo, quien ingresó por la opuesta Lucía Fresco y protagonizó a través de tres ataques claves el cierre de set argentino.
En el cuarto set, las cordobesas Yamila Nizetich y Julieta Lazcano, junto a la líbero Tatiana Rizzo, relucieron su experiencia y rodaje. De esta manera pudieron mixturar el empuje de las juveniles Bianca Farriol, Victoria Mayer y Daniela Bulaich.
De esta manera, el plantel dirigido por Hernán Ferraro pudo materializar la identidad que lo caracterizó durante toda la competencia: una fuerte apuesta ofensiva y una gran resistencia en el bloqueo.
Argentina tuvo un cierre soñado: se impuso 25 a 23 en el último set, se consagró campeón del Preolímpico y dirá presente por segunda vez en unos Juegos Olímpicos.




























