El aislamiento social, preventivo y obligatorio afectó gravemente la actividad de los gimnasios en la Provincia. Dueños y profesores coinciden en que las clases virtuales no son rentables para hacer frente a los elevados costos de mantenimiento que tienen sus espacios deportivos.
Miguel Ángel Rodríguez, profesor de Educación Física es dueño de un gimnasio. Se dedica a la actividad hace 30 años. Forma parte de la Cámara de Gimnasios, piscinas y afines. Los gimnasios fueron uno de los primeros rubros en cerrar sus puertas. “Estamos trabajando para intentar paliar esta crisis, no recibimos ingresos más que el del trabajo del día a día. Junto con nuestras familias, clientes y empleados estamos pasando una situación angustiante. La franja que nos nuclea en AFIP no encaja en ningún beneficio estatal”, afirmó Rodríguez a Diario el Zonda.
En San Juan hay 296 gimnasios nucleados en la Cámara, de los cuales, cinco son propietarios del inmueble, los demás son inquilinos. “Al alquilar espacios grandes, necesarios para la actividad, los precios se elevan hasta no menos de 40 mil pesos por gimnasio. Los servicios también son altos por la extensa franja horaria de la actividad. Sumados a los gastos propios como seguros, ambulancias, SADAIC, entre otros, vuelve inviable al rubro que alcanza gastos fijos de más de 100 mil pesos por mes en promedio”, según publica Diario el Zonda.
Una problemática de alcance nacional
La crisis que viven en el sector se replica en todo el país, no sólo en San Juan. Una encuesta realizada por el grupo Mercado Fitness entre 248 empresarios, da muestra de la gravedad de la situación. El 45% de la consultados (111) respondió que sólo puede subsistir una semana más sin ingresos. Incluso, algunos ya han tenido que cerrar definitivamente.

























