La crisis se acrecientan en Sportivo Peñarol. En las últimas horas, no se ha realizado el pago de parte de lo que se le adeuda al plantel, lo que ha llevado a que varios de los titulares en el equipo decidieran alejarse del club de Chimbas. Esta situación complica aún más el panorama ya complicado que enfrentaba Peñarol antes del partido programado para mañana a las 17 en el Bicentenario de Pocito ante Juventud Unida de San Luis.
En medio de este desastre institucional y deportivo, el entrenador Ricardo González se encuentra en una situación difícil. A pesar de la problemática, ha decidido quedarse en Peñarol y ha tenido que trabajar contrarreloj para armar un equipo que consta de una mezcla de los pocos titulares que aún permanecen en el club y muchos jugadores juveniles y de la primera local. El margen de error es mínimo, y no todo depende de Peñarol en este momento. Están a 10 puntos de Estudiantes de San Luis, y para evitar el descenso, deben ganar su próximo partido y esperar que el equipo rival no obtenga el mismo resultado, lo que los condenaría automáticamente al descenso.
Esta crisis tiene raíces en problemas previos en Chimbas. Los conflictos internos entre Oscar Cuevas y su comisión directiva llevaron a una situación inusual durante la pretemporada, en la que existían dos planteles y dos cuerpos técnicos, lo que refleja una gestión deficiente. Luego, a pesar de los cambios en la dirección técnica, el equipo no logró encontrar un rumbo positivo en términos de resultados, lo que llevó a esta situación crítica.
A pesar de la esperanza que generó la llegada de Rulo González como entrenador, nuevamente surgieron problemas dirigenciales, que incluso involucraron denuncias.
Con información de Diario de Cuyo



























