El pasado domingo, el club Independiente de Villa Obrera vivió un hecho lamentable durante su visita a la cancha del Deportivo Aberastain. Los integrantes del equipo de cuarta división, que habían perdido 2 a 1 contra el local, se encontraron con una situación inesperada y dolorosa: no pudieron quedarse a ver el partido de primera división y terminaron tirados fuera del estadio.
La página de Facebook Zona CAIVO, que sigue de cerca la campaña del conjunto chimbero, compartió la angustiante historia que vivieron los jóvenes jugadores. Según la publicación, tras finalizar su partido, el colectivo encargado de transportarlos no llegaría hasta después de concluir el encuentro de primera división. Sin embargo, se les prohibió esperar dentro del estadio.
La situación se complicó debido a la orden del árbitro, Luis Aguirre, quien, según los jugadores, insistió en que no podían quedarse en el estadio y que el partido de primera división no comenzaría hasta que se marcharan. Esta orden fue ejecutada por el jefe del operativo policial, a pesar de que los jugadores no tenían forma de volver a casa inmediatamente, ya que el colectivo aún no había llegado.
Los jóvenes jugadores tuvieron que esperar durante dos horas, tirados en el suelo junto a la pared divisoria oeste del estadio. Además, se les prohibió moverse y no pudieron ver a sus compañeros de la primera división disputar su partido. Esta situación generó indignación entre los seguidores y familiares de los jugadores, quienes manifestaron su descontento a través de las redes sociales.
El trato recibido por los jugadores de la cuarta división de Independiente de Villa Obrera pone de manifiesto la necesidad de mejorar la organización y el trato hacia los equipos visitantes. Los jóvenes deportistas, que se esfuerzan y sacrifican por su pasión, merecen un trato digno y respetuoso en todas las circunstancias.




























