El colombiano Miguel Ángel López ganó el miércoles la etapa 17 del Tour de Francia, una prueba de montaña de 170 kilómetros entre Grenoble y Maribel.
El esloveno Primoz Roglic finalizó en el segundo lugar y amplió su ventaja en la general sobre su compatriota Tadej Pogacar, que llegó tercero.
Más temprano, el equipo Ineos Grenadiers anunció el retiro del Tour del colombiano Egan Bernal, quien el año pasado tocó la gloria al convertirse en el primer latinoamericano en ganar la principal competencia del ciclismo mundial.
«Obviamente, así no es como quería que terminara mi Tour de Francia, pero estoy de acuerdo en que es la decisión correcta para las circunstancias», dijo el colombiano de 23 años en un comunicado.
Lennard Kämna logró el martes su primera victoria en el Tour de Francia al superar al ecuatoriano Richard Carapaz para ganar la etapa 16, un recorrido de 164 kilómetros que finalizó en Villard de Lans.
El alemán de 24 años aprovechó una desconcentración de Carapaz, último ganador del Giro de Italia, en la cima del último ascenso para escaparse y terminar la prueba con un minuto y 27 segundos de ventaja.
El suizo Sebastien Reichenbach terminó tercero, a 1 minuto y 56 segundos del líder, mientras que el esloveno Primoz Roglic retuvo el maillot amarillo de líder de la general.
La etapa 17 es un brutal ascenso en los Alpes de más de 170 kilómetros que termina en Meribel, en la cima del Col de la Loze, a 2.304 metros sobre el nivel del mar.
El ciclista suizo Marc Hirschi (Sunweb) se impuso en solitario en la 12ª etapa del Tour de Francia, este jueves tras recorrer los 218 km entre Chauvigny y Sarran, en una jornada en la que no hubo cambios significativos en la general, que sigue liderada por el esloveno Primoz Roglic.
El joven ciclista suizo, de 22 años y campeón del mundo sub-23 en 2018, se escapó del pelotón en el Puy au May, el último ascenso del día y tras coronar el puerto con un puñado de segundos, mantuvo la ventaja en los 25 km que restaban para la meta.
Hirschi, que logra su primer triunfo en su debut en el Tour de Francia, aventajó en 47 segundos al francés Pierre Rolland (B&B Hotels) y en 52 a su compañero en el Sunweb, el danés Soren Kragh Andersen, que encabezó un primer grupo de escapados formado por nueve corredores.
El pelotón, en el que entraron todos los aspirantes al triunfo en la general, cruzó la meta, encabezado por el eslovaco Peter Sagan (Bora), a dos minutos y medio.
De esta manera, Roglic se mantiene una jornada más como líder de la carrera, con 21 segundos de ventaja sobre el colombiano Egan Bernal (Ineos) y 28 sobre el francés Guillaume Martin (Cofidis).
Los ciclistas afrontarán el viernes la que debe ser, al menos en el papel, la etapa más dura de la presente edición del Tour de Francia, con 4.400 metros de desnivel en los 191,5 km que separan Châtel-Guyon y el Puy Mary, un puerto de 5,4 km y una pendiente media del 8,1%, aunque con rampas de hasta el 15%, en la que los aspirantes al triunfo en París deberán demostrar sus fuerzas.
El Puy Mary, además, está precedido por la subida al Col de Neronne, de 3,8 km de ascenso y una pendiente media del 9,1%, que debería provocar los primeros ataques entre los que sueñan con vestir el amarillo en los Campos Elíseos el próximo 20 de septiembre.
El día más emocionante hasta ahora en el Tour de Francia produjo varios ganadores el viernes, reactivando una carrera cuyo desarrollo había sido un tanto lento y montando el escenario para una competencia más dura este fin de semana en las elevadas montañas de los Pirineos.
Wout Van Aert se llevó la victoria en la séptima etapa, el segundo triunfo del renaciente belga en la carrera de este año.
El campeón defensor Egan Bernal y otros aspirantes al título asestaron un duro golpe a los principales rivales al dejarlos atrás en un cierre a velocidad y con el viento de costado.
El tricampeón mundial Peter Sagan recuperó el maillot verde otorgado a los ciclistas que suman la mayor cantidad de puntos en sprints, después que su equipo hiciera estragos con una furiosa actuación desde el inicio.
Y el británico Adam Yates negoció las múltiples trampas de la etapa para mantener el maillot amarillo de líder general.
“Un día realmente difícil”, dijo Yates. “Nunca tuvimos un descanso en realidad”.
Después de dos etapas relativamente tranquilas, la ruta de 168 kilómetros (104 millas) en el suroeste de Francia de Millau a Lavaur también lucía aburrida en teoría. Pero resultó ser electrizante previo a un fin de semana de ascensos en los Pirineos, con sorpresas de principio a fin.
Los compañeros de Sagan en Bora-Hansgrohe pedalearon con fuerza desde el arranque, imponiendo un ritmo tan demandante que el alemán Emanuel Buchmann, miembro de Bora, estableció una nueva marca de velocidad para esta edición del Tour: un asombroso ritmo de 96 kilómetros por hora (60 millas por hora). Muchos de los rivales velocistas de Sagan no pudieron mantener el nivel.
Entre ellos estaban Alexander Kristoff, quien se llevó la primera etapa, y Caleb Ewan, ganador de la tercera. También quedó relegado Sam Bennett, quien inició la jornada con el maillot verde que Sagan a la larga recuperó.
En un sprint a media etapa y otro cerca de la meta, Sagan sumó los puntos suficientes para quitarle el maillot a Bennett. Sagan podría haber sumado aún más si su cadena no se hubiera salido mientras él se enfilaba a la meta. Terminó en el 13er lugar, una escasa recompensa para una incansable labor de sus compañeros en más de tres horas de competencia.
El francés Julian Alaphilippe perdió el liderato de la clasificación general en el Tour de Francia ante el británico Adam Yates tras recibir una penalización de 20 segundos por avituallamiento ilegal al final de la quinta etapa, ganada por el belga Wouth van Aert el miércoles.
Van Aert fue el más rápido en el sprint al final de la carrera de 183 kilómetros desde Gap, que no tuvo ninguna escapada, algo casi sin precedentes en las condiciones normales de carrera de la era moderna.
El holandés Cees Bol fue segundo y Sam Bennett llegó tercero, convirtiéndose en el primer irlandés en vestir la camiseta verde de líder de la clasificación por puntos desde Sean Kelly hace 31 años.
Alaphilippe terminó a salvo en el pelotón pero cogió una botella a unos 17 kilómetros de la línea, rompiendo las reglas del Tour que establecen que la alimentación es ilegal a menos de 20 kilómetros de la meta.
«Estamos revisando ahora, pero parece que tomé una botella donde no debía», dijo Alaphilippe.
Yates aventaja al esloveno Primoz Roglic por tres segundos en la clasificación, después de que Alaphilippe cayó al 16º puesto de la general.
«Fue quizás la etapa más fácil que me ha tocado en una carrera de ciclismo, porque no hay frenos, no hay ritmo alto», dijo Van Aert, que el martes había hecho todo el trabajo pesado cuando Roglic, su compañero en el equipo Jumbo Visma, ganó la cuarta etapa.
«Pero todo el mundo estaba presionando mucho al final y fue muy agitado. Sabía que era una etapa que me convenía y estoy muy contento de que el equipo me diera la oportunidad de ir a por ello y de rematarlo», añadió el campeón del Milán-Sanremo.
La sexta etapa del jueves es un recorrido de media montaña de 191 kilómetros desde Le Teil hasta el Mont Aigoual.
El esloveno Primoz Roglic (Jumbo) ganó este martes la cuarta etapa del Tour de Francia, 160,5 kilómetros entre Sisteron y la estación de esquí de Orcières-Merlette, en una jornada en la que el francés Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quick Step) salvó el maillot amarillo.
Roglic se impuso al esprint en la primera llegada en alto de la presente edición del Tour.
Demostración de fuerza de uno de los grandes favoritos a lograr la corona que defiende Egan Bernal. A 1.825 metros Roglic aventajó a otro prodigio esloveno, el debutante Tadej Pogacar, y al francés Guillaume Martin. Fue su tercer triunfo de etapa en el Tour.
El vencedor de la última Vuelta a España concluyó el trabajo de su equipo en los últimos kilómetros, con el belga Wout Van Aert y el estadounidense Sepp Kuss tirando del pelotón importante.
La escapada del día se formó desde la salida en Sisteron, reuniendo a seis corredores (Neilands, Politt, Vuillermoz, Burgaudeau, Benoot y Pacher), cuya ventaja no pasó de tres minutos durante la mayor parte de la jornada.
La formación Deceuninck del líder Alaphilippe, quinto en meta, controló la diferencia mandando en la cabeza del pelotón.
Un grupo con bastantes ciclistas abordó la ascensión hacia Merlette, 7,1 kilómetros (6,1% de pendiente media). El ritmo dictado por los hombres de Alaphilippe y después de Roglic impidió cualquier aventura, hasta que Guillaume Martin lo intentó sin éxito a 600 metros de la línea.
Bernal fue séptimo en meta y el francés Thibaut Pinot octavo, ambos con el mismo tiempo que Roglic.
La quinta etapa, el miércoles, desciende al llano en un recorrido de 183 kilómetros entre Gap y Privas. La victoria normalmente se la jugarán los velocistas.
— Clasificación de la 4ª etapa:
1. Primoz Roglic (SLO/JUM) los 160,5 km en 4 h 07:47.
El australiano Caleb Ewan (Lotto) ganó este lunes la tercera etapa del Tour de Francia, de 198 kilómetros entre Niza y Sisteron, en la que el francés Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quickstep) conservó el maillot amarillo de líder.
Ewan se impuso al esprint frente al irlandés Sam Bennett (Deceuninck-Quickstep). En una llegada contra el viento, el australiano de bolsillo, ganador de tres etapas en la pasada edición del Tour, inició con buen pie su participación, en la primera meta propicia para los velocistas.
El nuevo campeón de Italia, el italiano Giacomo Nizzolo, fue tercero en una jornada de transición.
Ewan, de 26 años y 1,65 m., se acordó del arranque complicado de su equipo, el Lotto: «Hemos perdido dos chicos, pero sabíamos que si todo salía bien, podíamos ganar hoy. Tenía suficiente fuerza en las piernas para el esprint, me bastaba con encontrar la buena trayectoria para alcanzar la velocidad».
El equipo Lotto perdió entre el primer y el segundo día a dos de sus ciclistas más importantes, el alemán John Degenkolb, que llegó fuera de control en la etapa inaugural tras caerse, y el belga Philippe Gilbert, que también se fue al suelo y sufrió una fractura de rótula, lo que le obligó a retirarse antes de la segunda etapa.
Nada atenta contra su historia. Sin embargo, corren tiempos de renovación de experiencias. En una fecha inédita, algo alejada de los sofocantes calores europeos de junio/julio y entre la amenaza de los rebrotes de coronavirus, el tradicional Tour de Francia comenzará este sábado en Niza una realización especial, en medio de estrictas medidas sanitarias y muchos interrogantes deportivos. Con algunos cambios organizativos, el gran desafío de los 176 pedalistas que participarán en la Grande Boucle, más allá de dosificar esfuerzos, será sobrellevar el temor de contraer el virus y de quedar excluidos de la prueba antes de arribar a los Campos Elíseos, de Paris, el 20 de septiembre.
Dispuesta a salvar el mayor cimiento económico del ciclismo mundial, ASO, la empresa organizadora, afronta unos de sus retos más importantes: organizar un Tour en medio de una pandemia. Que la prueba no consiguiere llegar a salvo al adoquinado bulevar de Champs Élysées atizaría la duda y reviviría la polémica sobre si es aconsejable escenificar otras competiciones deportivas en estas circunstancias. «Es un Tour diferente, en una situación completamente particular. Pero no dejará de ser una fiesta», anticipó su director, Christian Prudhomme, que fue blanco de críticas por su insistencia en garantizar la carrera luego de que tres de las más grandes citas deportivas del año, como Wimbledon, la Eurocopa de fútbol y los Juegos Olímpicos de Tokio, fueran postergadas para 2021.
El Tour 2020 tendrá una longitud de 3470 kilómetros y, a diferencia de lo que viene siendo habitual, comenzará en territorio francés, y se desarrollará integramente en el país. En el trayecto, los corredores de los 22 equipos atravesarán seis regiones en 21 etapas, una por día, con dos jornadas de descanso; la segunda será el 14 de julio, día nacional de Francia. Nueve (42,8%) de los tramos transcurrirán en terreno llano, tres (14,2%) serán de relieve y ocho (38%) se desarrollarán en montañas; en el penúltimo segmento (4,7%), entre Lure y La Planche des Belles Filles, se realizará la única prueba contrarreloj en versión individual. Serán tres semanas apasionantes de ciclismo con varias figuras en pugna por quedarse con el maillot amarillo que en 2019 lució en el podio el joven escalador colombiano Egan Bernal, del poderoso equipo Ineos.
Egan Bernal, defensor del cetro, que en 2019 se convirtió en el primer colombiano campeón de la prueba de ciclismo más importante del planeta.
Con un calendario comprimido por las circunstancias, la mayoría de los ciclistas llega al límite físicamente. Sobre todo, los que pasaron varios meses preparándose en bicicletas fijas sobre rodillos y que en las últimas semanas acumularon esfuerzos en pruebas clásicas, como Milán-San Remo, Giro de Lombardía, Vuelta de Polonia, Vuelta a Burgos, Strade Bianche y Criterium de Dauphiné. La adaptación fisiológica, el clima seco y los planes especiales de entrenamiento son factores que pueden desembocar en hechos inesperados y provocar sorpresas en la clasificación.
En plena época de jóvenes apariciones, los favoritos son Bernal y sus compatriotas Nairo Quintana (Erkea) y Miguel Ángel López (Astana), los eslovenos Primoz Roglic (Jumbo Visma) y Tadej Pogacar (EUA), el neerlandés Tom Dumoulin (Jumbo Visma) y la esperanza local Thibaut Pinot. Las ausencias más notorias son las del joven belga Remco Evenepoel, que sufrió un duro accidente en el Giro de Lombardía; el británico Chris Froome, triple campeón del Tour, y Geraint Thomas, ganador en 2018. Tampoco participarán los argentinos Maximiliano Richeze (EUA) y Eduardo Sepúlveda (Movistar), que tienen por objetivo el Giro de Italia (3 al 25 de octubre).
El esloveno Primoz Roglic, uno de los favoritos, con barbijo en la preparación. Fuente: Reuters
La máxima prueba ciclística repartirá en 2020 entre los corredores 2.293.000 euros en premios. El campeón se llevará 500.000, mientras que los ganadores de las clasificaciones secundarias embolsarán 50.000 (mejor equipo), 25.000 (puntos), 25.000 (montaña) y 20.000 (joven). Por triunfar en una etapa, un ciclista obtendrá 11.000 euros.
El Tour de Francia fue creado en 2003. En sus 106 versiones registra 36 éxitos franceses, 18 belgas, 12 españoles, 10 italianos, 6 británicos, 5 luxemburgueses, 3 estadounidenses, 2 neerlandeses, 2 suizos, 1 alemán, 1 australiano, 1 danés, 1 colombiano y 1 irlandés.
Más allá de las cuestiones deportivas y económicas, a los organizadores les genera incertidumbre el comportamiento del público ante el paso del pelotón por algunos lugares estratégicos del recorrido. Si bien se invirtió mucho dinero en campañas de comunicación y en personal de seguridad, mucho del éxito en el respeto a las normas sanitarias depende de la responsabilidad de los espectadores, que deberán usar mascarillas en las largadas de etapas y en las metas. Los corredores estarán apartados salvo al salir a la ruta, y tendrán prohibido acceder a los pedidos de autógrafos y fotos.
Los equipos salieron a la ruta para entrenarse. Crédito: DPA
El protocolo sanitario del Tour menciona que serán expulsados los equipos si dos o más de sus corredores o empleados dan positivo de coronavirus o muestran síntomas evidentes de Covid-19 durante siete días. La amenaza de expulsión asusta a los corredores y directores de equipos, temerosos no sólo de contagios, sino también de la fiabilidad de las pruebas. «Normalmente nos gusta mucho que nos alienten, pero ahora no es el momento. Espero la que gente se comporte», comentó Tom Dumoulin.
El final de la «Grand Boucle» se da en la avenida de los Campos Elíseos, de París: será todo un desafío que los equipos lleguen sin bajas por coronavirus a la definición. Crédito: DPA
La serie de carreras cortas que se desarrollaron en territorio francés durante agosto fueron un banco de pruebas para los protocolos sanitarios que aplicará desde este sábado el Tour ante el evidente riesgo mayúsculo de contagios. Sin embargo, tanto en Occitanie como en L’Ain y en Dauphiné algunos aficionados se atrevieron arengar a los pedalistas sin usar máscaras ni resguardar la distancia social. Asumido el riesgo, con un virus que está lejos de ser controlado y está en pleno rebrote en el país, el peculiar Tour de Francia 2020 concentra las miradas del mundo del deporte.
Las 23 jornadas del Tour de Francia
Sábado 29/8: etapa 1, Niza Moyen Pays / Niza, 156 kilómetros.
Domingo 30/8: etapa 2, Niza Haut Pays / Niza, 186 kilómetros.
Lunes 31/8: etapa 3, Niza / Sisteron, 198 kilómetros.
El Tour de Francia, la carrera más importante del ciclismo internacional, corre riesgo de ser postergado tras la extensión de la prohibición de aglomeraciones por parte del gobierno, en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus.
El presidente francés Emmanuel Macron anunció en la víspera que las restricciones a los eventos públicos seguirán hasta mediados de julio en el país, informó la agencia italiana ANSA.
El Tour de Francia, cuya edición de 2019 ganó el colombiano Egan Bernal, del equipo Ineos, está previsto del 27 de junio al 19 de julio, con largada en Niza y finalización en París.
Bernal declaró días atrás que no piensa «demasiado» en la edición 2020 de la «Grand Boucle», en la que intentará revalidar el título que ganó el año pasado tras superar al británico Geraint Thomas, que se había consagrado en la edición previa.
La Unión Internacional de Ciclismo (UCI) anunció el 10 de abril que su personal comenzaba una licencia y sus directivos afrontarían un recorte en su salario para lidiar con la falta de ingresos sufrida por la inactividad provocada por el Covid-19.
La pandemia ya había provocado la cancelación del Giro de Italia al igual que carreras tradicionales de un solo día como la Milán-San Remo, el Tour de Flandes y la París-Roubaix.
En cambio, por ahora se mantiene en agenda el Mundial de Ruta, previsto para fines de septiembre en Suiza.