El triunfo ante Midland trajo algo de alivio en San Martín de San Juan, pero puertas adentro saben que todavía están lejos de cumplir con las expectativas en la Primera Nacional. Por eso, el duelo de este sábado ante Quilmes aparece como una nueva prueba clave para empezar a consolidar la recuperación.
Durante la semana, el equipo trabajó con intensidad bajo la conducción de Alejandro Schiapparelli, quien aprovechó los días para ajustar detalles tácticos y analizar variantes. A pesar de los ensayos, el entrenador aún no confirmó la formación y podría esperar hasta último momento para definir el once.
Una de las principales incógnitas pasa por el mediocampo. En el último partido, el Verdinegro apostó por un esquema con fuerte contención, con Monje, Pelaitay y Jaurena, dejando a Sebastián González con mayor libertad creativa. Sin embargo, no se descarta un cambio de esquema o nombres para sumar peso ofensivo y acompañar mejor al “Pulpito”.
En defensa, en cambio, no habría modificaciones y se mantendría la línea de cuatro. En ataque, la dupla conformada por Funez e Iachetti se perfila nuevamente como titular.
Quilmes llega con bajas importantes
Del otro lado, Quilmes también se prepara para un partido exigente, aunque con complicaciones. El equipo entrenó en el Anexo del Estadio Centenario con trabajos físicos y tácticos, pero aún no tiene el once confirmado.
El panorama médico no es el mejor: Julián Gurzi y Gonzalo Marinelli trabajan de manera diferenciada por desgarros, mientras que se confirmó la baja de Ulises Vera, quien sufrió una lesión en el recto del muslo izquierdo y estará fuera cerca de tres semanas.
El encuentro se jugará este sábado desde las 17:30 y será dirigido por Maximiliano Macheroni, en un duelo que puede marcar un punto de inflexión para ambos equipos.
San Martín buscará aprovechar el envión anímico y hacerse fuerte en casa para empezar a escalar en la tabla y acercarse a los objetivos planteados para la temporada.


























